Tarde de primavera, sol, aburridos,
EPIAN en su taller,
Patri,
Chache y yo,
Chache con una careta
de goma de un negro (de color, es
políticamente más correcto) con los labios gordos incluidos, fruto de los últimos carnavales, sin nada en que trastear ni nada en que pensar y de repente... ¿quienes aparecen por la esquina de
duero-
jucar?...
... el
Chanta,
Joaquinito y
Alvarito, que vienen del colegio,
rápidamente las cabezas se ponen en calor y a pensar
rápidamente, de repente el salón de mi madre lo dejamos en penumbra,
Chache se pone la careta y se sienta en un
orejero,
Patri y yo salimos para la puerta, y llamamos a los tres, los hacemos pasar directamente a la cocina y les decimos que la mujer del Embajador de Guinea está en
EPIAN encargando unos trajes para una fiesta en la Embajada y que el embajador está en el salón
esperandola, y les decimos que entren
educadamente y le pregunten si desea algún café o
necesita algo, que si si que si no, al final entran, los tres
pegaitos pegaitos, muertos de miedo y
Chache en el sillón con la careta y una chaqueta de mi padre, con las manos tapadas con la falda de camilla para que no se les viera, ...buenas tardes señor... y
Chache asintiendo con la cabeza para no hablar, ...desea usted algo..., vuelve a asentir, ...un café? un té?, vuelve a asentir, y se vuelven a la cocina y nos dicen que el señor a todo dice que si,
Patri y yo con los ojos lagrimosos de aguantar la risa y les hacemos volver y otra vez empiezan con las preguntas, y ya
Chache no puede aguantar más y empieza a
reírse con su risa contagiosa, el cabreo de los tres,
Alvarito con las
lágrimas saltadas,
Joaquinito que se va corriendo a su casa cabreado y el
Chanta gritando para su casa ... yo lo sabia, ...sabia que nos iban a hacer algo, ...que siempre nos metemos con ellos, etc...
Y esta es la breve historia del negro de
EPIAN.
Besos y feliz feria a todos y todas.
Emilito güeno